Desde la ONGD Mujeres en Zona de Conflicto (MZC) denunciamos las condiciones de extrema pobreza en los asentamientos de las provincias de Huelva y Almería, donde las mujeres multiplican la vulnerabilidad general, estando expuestas a todo tipo de violencias, incluida la violencia física, sexual, la violación, la explotación sexual, la esclavitud sexual y la extorsión por parte de los varones.

En la provincia de Huelva los equipos de MZC trabajamos en los asentamientos en Moguer, Lucena del Puerto, Palos de la Frontera y Lepe. En la provincia de Almería estamos en Nijar (San Isidro y Campohermoso), El Ejido (las Norias de Daza y san Agustín, Roquetas del Mar y Vicar. En estos territorios MZC desarrolla un programa de apoyo integral a mujeres, en su mayoría en situación de prostitución y carentes de regularización. El programa incluye la prevención y atención de las violencias basadas en el género, detección de supervivientes de trata de seres humanos con fines de explotación sexual y explotación laboral.

Si ya las condiciones que soportan las mujeres en los asentamientos se movían en un contexto de fragilidad e indefensión total, la crisis del COVID-19 ha hecho que su situación deba catalogarse de emergencia humanitaria. El aislamiento, el miedo, la ansiedad, el incremento de la deuda con los proxenetas, la falta de agua y comida, de vestido y de calzado, la dificultad para acceder a medicamentos y al sistema de salud o para protegerse de la pandemia está aumentando exponencialmente su situación de pobreza, exclusión y vulnerabilidad.

Desde MZC reclamamos la actuación inmediata y urgente de las administraciones públicas para aliviar el sufrimiento de esta población, exigimos:

  • El empadronamiento de todas las mujeres en esta situación, al objeto de que puedan censarse y contar como ciudadanas, siendo además esto un requisito imprescindible a su regularización.
  • La regularización de todas estas mujeres, para que puedan acceder a un empleo y a las prestaciones que el gobierno de España está implementando para paliar los efectos del COID-19
  • Cobertura inmediata de sus necesidades básicas, especialmente acceso al agua, a la comida, a medicamentos y a los servicios de salud.
  • Puesta en marcha de un sistema municipal de recogida de residuos urbanos.
  • Establecimiento de programas con medidas especiales para la atención integral a las mujeres, medidas que promuevan el la protección de sus derechos y su dignidad y ofrezcan oportunidades para su autonomía y empoderamiento.

Mantener la precariedad de estas mujeres cuestiona los principios elementales del estado de derecho e incumple los compromisos del estado español de respetar e implementar los derechos sociales.

Es urgente actuar ya.